ALMAS DE ACERO con ANGEL GENOVA [ANTENOR]: ‘Dejémonos de joder y pongámonos la bandera del Heavy Metal’

El viernes 20 de Enero me encontraba en la ciudad de Bariloche, haciendo la previa para el recital de Onslaught. Días atrás, me había escrito con Angel Genova, para poder concretar un encuentro y poder comprarle el disco de Antenor. Por esas casualidades, caminando por las calles de la ciudad, me encuentro con él, y sin dudarlo, nos fuimos a un local por unas cervezas y charlar un buen rato. Es así que con su permiso, registré la misma, donde nos encontramos con declaraciones acerca de Antenor, de la escena del Metal en la Argentina, haciendo hincapié en la Patagonia. A continuación, comparto las palabras de Angel, quien no tiene ningún problema en decir lo que piensa acerca de cualquier tema.

Estamos en la pizzería ‘La Popular’ junto a Ángel Genova de Antenor, quien hoy viene como público a presenciar el recital de Onslaught. Ángel es el vocalista de una banda que, en mi opinión, sacó un discazo éste 2016, ‘Circulo del infierno’. Podemos decir que Antenor se han convertido en referentes del Thrash Patagónico. Con una trayectoria de poco más de 10 años, Ángel ¿te animás a resumir con tus palabras lo que fueron todos estos años para Antenor?

¡Vaya! ¿Resumirte 10 años? Bueno, primero quiero agradecerte por la nota. Veníamos hablando hace un tiempo ya, y soy una persona muy agradecida. Cuando uno pone su palabra en algo y la cumple, es algo que llevo como bandera de hace muchos años ya. Soy un tipo un poco complicado de llevar, pero si digo que voy a hacer, lo hago. Con respecto a los 10 años de Antenor, ¡es bastante complicado resumirlo! La banda tiene más de 10 años ya… 2004… Yo aún no estaba en Antenor, la arrancó Nicolás, que es el guitarrista, junto con Gustavo, estando en Mendoza. Ellos son oriundos de allá. Vinieron para acá, la banda sacó un EP en el 2005 de un tributo a Megadeth. Ese disco anduvo dando vueltas, ellos empezaron a tocar bastante. Y bueno, una cosa llevó a la otra, muchos ensayos, Gustavo estuvo tocando en una banda Death Metal de Cipolletti. Yo para esa época, ya 2009, tocaba en Epidemia, que es una banda de Thrash que estaba allá, y éramos colegas. Nos cruzábamos, nos hicimos amigos con Gustavo, nos íbamos a ver el uno al otro cada uno con su banda. Y me acuerdo que un día toqué en Cinco Saltos con una banda de Buenos Aires, y bueno, se acercaron y charlamos la posibilidad de que yo me una a Antenor, y eso es lo que llevó a que yo esté en la banda. A ellos le gustó la presencia escénica que tenía, y ese tipo de cuestiones que era lo que estaban buscando ellos. Yo entré a la banda directamente a grabar un disco, que fue Sangrando en el final. Entré y al mes siguiente, ya estaba en el estudio grabando…

¿Vos estás hablando del EP que salió en el año 2013?

Si, 2013. Esto que yo te digo, fue en el 2012, cuando se terminaron de arreglar las canciones y se entró al estudio a grabar aquel EP.

Fue un EP que le abrió las puertas a la banda…

Si, la verdad que sí, nos dio un montón de satisfacciones, porque pudimos viajar a Chile a tocar con ese EP, fuimos la primera vez a Buenos Aires. El EP salió en agosto del 2012, y para diciembre de ese año ya habíamos tocado unas 10 veces.

Con esa formación ya empezaron a laburar los temas propios…

Claro, el EP se grabó en el 2012. Salió a la calle en el 2013. Hasta diciembre del 2012, tocamos con un batero diferente que teníamos en ese momento. Tuvimos un 2013 cargado de fechas, creo que hicimos 35 o 40 fechas en el año. Hicimos una gira con ese disco. El primer show fue en Ezeiza, después nos fuimos a Pika Rock, que es un recinto en Buenos Aires bien conocido, todo Under, y gracias a ese EP pudimos llegar a los oídos de Ale Taranto, productor y dueño de Tommy Gun Records, y ha grabado con gente gigante como Lemmy de Motorhead, con Max Cavalera que es un referente personal para mí, y con un montón de músicos enormes, tuvo la suerte de llevar adelante a A.N.I.M.A.L. en aquella época, fue manager de Pappo, y al estar con un tipo así, vos aprendés un montón de cosas.

Personalmente, se nota mucho eso en la producción del disco, en el sonido se nota mucho todo el laburo que han hecho, y mirando el librito del disco, se ven sólo 3 integrantes y no el batero… ¿Cómo es esa historia?

Sí, es una pregunta bastante frecuente esa, porque en la contratapa del disco aparecen 3 integrantes cuando hay un batero tocando en el disco. El batero que participa en el disco es un sesionista, Nicolás Taranto, es sobrino de Ale. Él es baterista de Infierno 18

Infierno 18, ¿la banda punk?

Claro, el batero de Infierno 18, uno de los creadores de esa banda. Ahora está tocando con Diego Torres, y es un músico increíble. ¡Es un baterista alucinante!

Es impresionante lo que suena la batería en éste disco, los cambios de ritmos, los cambios constantes de riffs, y más allá de todo eso, tu rol en la banda, que es como el guachazo final para sellar la marca de Antenor…

Sí, es verdad, el batero por ahí está mezclado en otros géneros, pero es un sesionista increíble, y haber tenido la posibilidad de grabar con él, bajo la producción de Ale Taranto, siendo que ellos son los que manejan Tommy Gun Records junto con Tomás, que es el cantante de Infierno 18, y el ingeniero del grabación del disco. Tomás ha participado en más de 50 discos diferentes, ha grabado con Ramones, con un montón de gente así, y tener a 3 tipos de ese calibre acá en Argentina, grabando con vos, ¡para nosotros fue todo un honor! El disco llevó bastante tiempo de grabación.

En ese sentido yo te quería preguntar: trabajando con gente de ese calibre, al momento de la grabación, y más que nada, siendo una banda del interior, donde quizás mucha gente tiene marcada la idea de que sólo en Buenos Aires se logran resultados grosos ¿sintieron algún tipo de presión al momento de grabar el disco, o tuvieron la libertad total para crear sus canciones?

Te puedo decir que el disco es 100% Antenor. Alejandro lo que hizo fue llegar al estudio, y potenciar lo que teníamos nosotros. Es verdad lo que vos decís, que la gente está muy acostumbrada acá en la Patagonia, o en diferentes puntos del país a decir ‘sólo Buenos Aires tiene grandes bandas’. Antenor siempre estuvo en contra de eso, de hecho estamos a favor de decir ‘Mirá, acá en la Patagonia tenemos grandes bandas’. ¡Nosotros también tenemos grandes bandas! Yo he estado en entrevistas y he estado con Kanario (Plan 4), y le podría haber dicho que mi banda es de Buenos Aires, y a mí no me importó eso. Yo le dije que nosotros somos una banda de la Patagonia, por eso nuestro slogan es Thrash Metal from Patagonia. Ese slogan lo pusieron Alejandro y Kanario, y siempre tuvimos las ganas de apuntar a que la gente mire para acá, no para el otro lado. Vos lo sabés más, que sos un músico también, y hay un potencial enorme de bandas. He tenido la posibilidad de tocar, y no desmerezco a nadie, pero digo ‘mierda, si vieran a las bandas que hay en la Patagonia…’ Porque hay un calibre acá, que por ahí lo que falta acá es que la gente de ese paso a decir ‘Me voy a tocar a Buenos Aires’ y me dejo de pensar que Buenos Aires es el epicentro de las cosas. Hoy por hoy, desde el año pasado que Megadeth vino al sur, el epicentro dejo de ser allá, y ahora está siendo la Patagonia. ¡Dentro de media hora vamos a ver a Onslaught acá en Bariloche!

Posta, y se ve en la producción de las bandas igual, que hoy en día es un trabajo muy grande el de componer un disco. Ya que estamos, hablemos de la composición de Círculo del Infierno, yo lo escucho y es como un subconsciente thrasher que te habla constantemente, con frases como ‘rompé tus huesos’ o ‘rebélate, somos legión’… Son frases que incentivan al oyente a querer poguear, nos invita a la violencia linda que es el pogo, ¿no? Contanos, ¿cómo fue la composición de las letras?

Nosotros tuvimos una composición bastante ajustada con lo que fue Círculo del Infierno. Grabamos el EP Sangrando en el Final, y un año después comenzamos a laburar con Alejandro. Él es un gran tipo, una gran persona, y es un tipo súper recto en el estudio. Nos hizo componer una cierta cantidad de canciones que luego pasaron por un filtro, una pre-producción, para saber de todas esas canciones eran las correctas para el disco. En cuanto a lo que vos decís de las letras, siempre fui partidario de que la música es un arma de concientización masiva. Las letras de una banda te tienen que dejar algo, te tiene que llegar algo. Somos amantes del Thrash Metal Old School. Nos gusta el Crossover, pero no es lo nuestro. Amo a Nuclear Assault, todo ese tipo de bandas, pero por ahí no llevo mucho la bandera de bandas como Municipal Waste, o cosas así. Me gustan más los ’80, y creo que si buscás en la lírica de Antenor, tiene mucho que ver con lo que hacía Megadeth en los primeros discos, lo que hacía Testament en los viejos discos, o Anthrax. Nuestro disco se llama así por lo que vos decías recién, de incentivar a la gente al pogo. La letra de ese tema habla de eso. Y Legión, otra de las canciones que nombrabas, habla un poco del pueblo thrashero, del pueblo metalero, pero sin caer en ese cliché argentino, creo que hay que abrir un poco las aguas y despegarse un poco de las grandes bandas que quedaron en Argentina, que hicieron historia, digamos Hermética, V8, Almafuerte o Malón. Hay que empezar a ver que hay una veta que aún no está tan explorada, que llegó a explorar Lethal, u Horcas en su momento, pero que aún es un diamante en bruto que uno lo puede hacer brillar acá. Hay una gran cantidad de bandas dando vueltas acá en Argentina, tenés a Vulcanor, a Malditos, a Tungsteno, a Maniax, acá en el sur hay un montón de bandas tocando thrash. Y es algo que por ahí no se estaba viendo, así que nosotros apuntamos en la lírica y en la composición, a viajar a los años ’80, a ir a Testament básicamente.

Es muy loco eso, porque la banda empezó como un tributo a Megadeth, pero actualmente no encuentro el sonido de Megadeth en Antenor. Como que encontraron su propio sonido… Si vamos al caso, con la cantidad de influencias hoy en día, es difícil decir, por ejemplo, Vulcanor suena a… tal banda, ¿no?

Es verdad lo que decís. Antenor empezó siendo una banda tributo a Megadeth, Nicolás es un gran fanático de Marty Friedman, pero nosotros tratamos de buscar algo diferente. Hay un montón de bandas, no sé cómo se verá acá o más al sur, pero en el valle hay muchas bandas que están queriendo sonar como Pantera, y esto es un error. Pantera es Pantera, no se puede repetir. Tratemos de buscar nuestro propio sonido. Creo que de eso se trata una banda que hace la diferencia con otra. Yo no me voy a meter a un estudio y decirle al productor que quiero sonar como Phil Anselmo, Dave Mustaine o James Hetfield. Ale nos dijo que teníamos que tener nuestro sonido propio. Que suene bien armado, que vos lo escuches y digas ‘Mierda, como suena éste disco’. Y fue lo que se buscó. Yo entré a la banda para componer éste disco básicamente, lo que fue Sangrando en el Final compuse un poco, pero en el disco se consiguió el sonido propio, el sonido de Antenor, sin parecer a nadie. Es verdad lo que decís vos, es difícil encontrar a qué se parece Vulcanor por ejemplo, o Malditos a qué se parece, pero siempre encontrás una pizca de algo en los trabajos. En Antenor te puedo decir que es una rama bastante grande de influencias, tanto en guitarras, bajo, en voz, pero hay un aporte muy importante que es el de Alejandro como productor. Él tiene la cabeza muy abierta, y vos si mezclas eso con algo que por ahí no se exploró, podés llegar a obtener un buen producto. Depende de los músicos también.

La identidad es muy importante… Volviendo a lo que es la escena metalera, me gustaría mucho que nos comentes tu opinión acerca de la escena de El Bolsón, donde hay una unión muy fuerte como lo es la C.O.R.R.C., y cada vez que se vive un recital ahí, pareciera que es un mundo aparte, no sólo por la organización, sino por el público también, quienes le brindan un re aguante a todas las bandas, de principio a fin… Con Antenor fueron a tocar, y les fue bastante bien…

Sí, la verdad que sí. Tenemos la misma opinión, y estamos pensando en lo mismo cuando hablamos de Bolsón. Te escucho hablar y me veo reflejado en tus palabras. Nosotros llegamos a tocar a Bolsón gracias a Juan Thedy, a quién le voy a agradecer siempre, y lo he dicho en más de una entrevista. Él es el guitarrista de Arkham, una gran banda. Fue nuestro segundo show con disco en mano. El primero fue acá en Bariloche en Interview, que hicimos cabeza de cartel y metimos más de 200 personas. Esa noche tocamos con Redrum de Bariloche y con Come Culebras que son de Bolsón. Y a mí me habían dicho muchas personas que se re pone en Bolsón, que era un público muy agitador. Llegamos a las 8 de la noche y ya estaba todo armado, todo completo. Y la organización de la C.O.R.R.C. que no sólo son chicos, sino también chicas, son toda gente humilde, unida, que trabajan para que una banda se sienta cómoda. Nosotros estábamos tocando, y no sé si habría 300 personas, y esto no me había pasado nunca. He tocado en Buenos Aires, he ido a tocar a Chile, pero ver a 300 pogueando o gritando el nombre de tu banda, no me había pasado antes. Yo creo que la escena del Bolsón, es la capital del pogo. Es así, ¡para mí es eso! No sé si en otro lugar habrá algo así, he tenido la posibilidad de tocar con gente de Tierra del Fuego, he estado con los chicos de Averno de Puerto Madryn, con los chicos de Warriors, pero lo que pasa en Bolsón es como dijiste vos, es como encontrarse un mundo aparte. Tienen una energía, todos conectados, y funcionan perfecto.

 ¡Totalmente! Ángel, nosotros en Almas de Acero no somos periodistas, somos fanáticos del metal, y como fanático, siempre surgen esas dudas, o curiosidad, de saber alguna anécdota que haya pasado con Antenor, que te resulte graciosa o que la recuerdes con mucho cariño…

Mirá, ¡anécdotas tengo muchas! Hay muchas graciosas, y hay otras que son traumáticas en el momento que te pasan. Para mí fue traumático ir a tocar a Chile la primera vez, y estar parado 4 horas en la aduana porque a un vago se le había ocurrido traficar en el colectivo, y tuvo que venir un fiscal en helicóptero de no sé dónde. Estar ahí, siendo que teníamos que llegar a Temuco y tomar otro colectivo para ir a Santiago a tocar, ¡y no íbamos a llegar! Y eso es algo traumático. ¡Y te cuento un par graciosas! Estábamos tocando en un recinto en el Valle frente a 80, 100 personas. Y de repente, no sé de dónde salió, un murciélago empezó a girar sobre el escenario… ¡y no se iba! Y yo les decía a las personas que los murciélagos son ciegos pero no son sordos, y ellos pueden sentir obstáculos a partir del sonido… ¡se estaba volviendo loco y se está reventando los oídos por el sonido que había ahí adentro!

¡Hubieras hecho la gran Ozzy!

(Risas) ¡Justamente! El organizador después de tocar me dice: ‘Boludo, ¡lo hubieras agarrado! Si lo agarrabas y lo mordías, ¡Te volvías re famoso!’ (Risas) Fue muy gracioso eso, y siempre que me encuentro a esa gente, recordamos ese episodio. Otra cosa que me pasó como experiencia bastante linda, fue haber compartido escenario con Serpentor. Haber podido compartir una cena con ellos en su estudio en Buenos Aires…

¿En Kirkincho?

En el Kirkincho, exactamente. Tomamos unas birras, estuvimos charlando, fuimos a comer a la casa de Jorge, muy buena gente. Y a principios de éste año, nosotros tuvimos la posibilidad de tocar con ellos, y fuimos a tocar con Tungsteno, Malditos, y fue muy lindo estar tocando, y tenerlos a Temo y a Jorge de público viéndote. Después bajamos al camarín, ¡y estaban ellos! Nos dijeron que fueron a hacerle el aguante a Antenor, y eso me pareció súper rescatable de ellos, Guillermo es un gran amigo para mí…

¡Una eminencia del Thrash hoy en día! Serpentor tiene bien ganado su lugar en la escena del metal nacional, y además de todo eso, el Temo ayuda en la difusión de las bandas con Redrum…

¡Justamente Redrum Discos tiene nuestro disco en su catálogo! Eso fue una muy buena experiencia para mí. Yo le decía a Temo el otro día en el auto, camino a Morón, que hace 10 años atrás iba a verlo a sus shows, y nunca pensé que iba a estar en su auto charlando como dos amigos. Es algo muy lindo que me ha quedado y quiero rescatarlo. Y bueno, otra anécdota es que ayer en una galería me confundieron con Santiago Bal, del Bailando. Yo no lo conozco a Santiago Bal, pero de última nos sacamos una foto, firmamos autógrafos (Risas). Una vez estábamos en Mendoza, teníamos dos shows, uno en Las Heras y otro en San Martín. Y estábamos dando vueltas, generalmente cuando tocamos en otra ciudad salimos a conocerla. Estábamos en el Cerro La Gloria, y de repente miro al lado, y estaba Miguel Angel Rodriguez. Y nos pusimos a hablar con el vago, y el tipo parecía que nos conocía de toda la vida. Más adelante estaban su mujer, el manager, y les decía ‘acá están mis amigos de Antenor’ (Risas) ¿Viste cuándo te encontrás con esa gente humilde? Mucha gente, por lo menos en el Valle, debería contagiarse de esa humildad.

No son estrellitas… ¡Son estrellados!

¡Sí, la verdad que sí! Yo he conocido mucha gente, y hay veces que es muy complicado ser profeta en su tierra, y vos lo sabés mejor que nadie. Nosotros nos conocemos, vivimos a más de 600 kilómetros, ¡y estamos teniendo una charla re amistosa! Y me gustaría tener ésta conversación amistosa en el Valle que la conozco de toda la vida, y lamentablemente no se puede tener. Es algo que te pasa, hay algo muy feo que es la falsa competencia. En la música heavy metal no debe existir la competencia… ¡tiene que haber hermandad! Y no hablo de la hermandad del verdadero o falso metal. Hablo de compañerismo, de unidad. Si vos tocás en una banda, te felicito hermano, y te invito a un show mío. O vos me invitás, y hacemos algo juntos. No va esa de que vos tocás y está todo mal, o no te puedo ver porque llevás más gente que yo, o porque grabaste un disco. Eso no tiene que existir. Lamentablemente hay mucha gente que está contagiada de esa estupidez, y tienen la mente ocupada pensando en cómo pisarle la cabeza al otro. En el Valle pasa mucho, ¡y no me tiembla la voz decirlo!

Es interesante lo que decís, porque también está el panorama de la unión que se está viviendo hoy en día. Ésta noche por ejemplo, va a tocar una banda Thrash junto a una banda Death, una banda Black, y otra Speed… Se deja de lado la estupidez de separar las aguas del metal, y se están realizando recitales con distintos sub-géneros del metal en una misma fecha…

Sí, afortunadamente hay gente que está viendo el panorama con otra cabeza. En la escena del Valle han habido productores, o mal llamados productores, que han sido usureros del metal. Y no me importa decírselo en la cara. Realmente a ésta altura no me importa mucho. Yo pienso que la escena del metal crece entre todos, no con un tipo que te echa para atrás, y te cobra por tocar, o que te pone diez mil peros por tocar, ese tipo de cosas… Vos le pagás 5 o 10 mil pesos, y ese tipo te hace tocar 20 minutos cuando el recinto está vacío, con un sonido de mierda, y después vos ves tocar a la banda principal, y explota todo, con un sonido genial, y uno dice ‘yo fui el boludo que puso un montón de plata para pagarle el cachet de ésta banda’. ¡Y no está bien eso! Nosotros con Antenor jamás hicimos eso, estamos en contra de pagar por tocar, estamos en contra de vender entradas por tocar, porque no está bien. Si vos tenés una banda, te tienen que respetar como a la banda que viene de Buenos Aires o de otro país. Afortunadamente quedan pocos de esos, y creo que les va a durar poco el circo, porque la gente ya ha abierto un poco la mente. Y acá pasa, lo que vos decís, hoy en Bariloche, yo he tenido la posibilidad de tocar 4, 5 veces en éste lugar, y siempre que he venido, me he encontrado con gente amistosa, gente buena onda. He hecho amigos, tengo amigos en ésta ciudad, siendo que hace 2 años no los tenía. Tengo amigos acá, tengo amigos en Mendoza, tengo amigos en Puerto Madryn, en Santiago de Chile, en el norte, en Buenos Aires, gente que tiene la mentalidad que vos y yo tenemos. De pensar, de ayudar y de aportar a la causa, no a tirarla para atrás. El que la tira para atrás, no se merece estar en el metal. El metal, como vos dijiste, es unión. Los que estamos acá, la bancamos. El que no piense eso, listo, que no lo haga. Que se vaya a su casa, que escuche música, haga críticas por Facebook, ese tipo de cuestiones que ESE es el lugar que se merece.

Es interesante lo que decís, nosotros en Almas de Acero estamos en contra de la idea de pagar por tocar. Pagar por un derecho de piso, donde te ponen un pésimo sonido, y por sobre todas las cosas, la falsedad en el cartel. Porque dicen que son bandas invitadas, cuando no tienen el verdadero espíritu de invitar una banda, ¿no? O como en el Metal para Pocos, donde se dividían los escenarios, y los grandes tocaban adentro con un gran sonido, mientras que las bandas que recién comenzaban tenían que bancarla afuera con un sonido muy diferente, sumado el hecho de tener que pagar por figurar en dicho evento. Por suerte, hay muchas personas que se han dado cuenta de eso, y han tomado una postura bastante concreta, ¿no?

Sí, la verdad que en lo que decís tenés razón. No estoy de acuerdo con el Metal para Pocos, pienso exactamente igual que vos. No digo que esa persona le haya hecho mal a la escena, pienso que hizo cosas buenas, pero hizo el doble de malas. Llevar como bandera a gente como Ricardo Iorio, y no me importa el que me quiera escuchar o no, hay muchas personas que siguen diciendo sólo ‘Hermética, Almafuerte, Iorio’. Ahora Ricardo va a tocar el mes que viene en Neuquén, y en cuanto a lo que vos decís, te ponen unas letras enormes que dicen IORIO, y te ponen a tu banda, que es la que banca, que es la que está, la que lleva el público, porque cuando tocas con Inyector, hay gente que va a verte a vos, conocidos, amigos, y esa gente le deja plata al productor. ¡Y a vos no te dan nada a cambio! Vos tenés que pagar. Nosotros hemos discutido y le hemos dicho a tipos que no íbamos a ir a tocar, porque su arreglo no era lo que estábamos pensando nosotros. Yo no estoy pensando hacerme rico con esto. Acá no hay una remuneración económica. Se trata de respeto, el heavy metal históricamente se trata de respeto. Es la música que más respeto tiene e impone. Cuando vos hablás con una persona que escucha metal, tenés la misma conexión, tenés las mismas ideas. Y cuando hablás con otra persona que no escucha esa música, no las tiene. Hay una ideología formada por ésta música, que esas personas aún no la tienen. Acá hubo mucha gente que le hizo mal al metal durante muchos años. Yo siempre digo, es increíble que haya gente que siga escuchando Luchando por el metal. Y no lo denigro, pero en esa misma época salía el Reing in Blood de Slayer. Es increíble lo atrasado que estamos. Afortunadamente, como decís vos, hay mucha gente que toman posturas concretas. Yo lo escuché al Gabo de Tungsteno decir: ‘Ninguna banda que toque con Tungsteno tiene que pagar, nosotros estamos en contra de eso’. Y siempre que termina un show, dice ‘¡Manténganse unidos!’.

Y con Tungsteno han compartido escenario hace exactamente un mes acá en la Patagonia…

Sí, nosotros tuvimos la posibilidad de compartir dos veces escenario con Tungsteno. Allá en capital y acá.

Y ésta última fue especial, porque era además con los legendarios Militia, una de las primeras bandas que alzó la bandera del Thrash en Argentina. Y fue muy trascendental ver a éstos grandes del metal caminar entre el público, charlar y saludar a cada uno de los que asistió al recital, sacarse fotos y compartir un buen momento…

¡Eso los hace legendarios, hermano! La humildad, lo que hablábamos recién. Ahora vos decís, ¿cuánta leyenda tiene Claudio O’Connor acá, si el tipo viene acá y te pide diez mil cosas? Te pide hasta que lo lleves en limosina. A mí me rompe las pelotas que digan que O’Connor es lo más grande del heavy nacional… ¡NO! ¡La gente de Militia es lo más grande del heavy nacional! ¡La gente de Devastación es lo más grande del heavy nacional! ¡Olaf del Dragón es lo más grande del heavy nacional!

¡Olaf Mangialavore, quien fue el que idealizó el metal federal! Quién llevó de gira a Hermetica por primera vez…

Y ese tipo sigue estando, viviendo en un departamento, con la humildad de siempre. Vos lo ves, y es un groso, que tiene 35, 40 o más años en el metal, y sabe de lo que habla. Y te habla con una humildad… Yo tengo los discos de Chykle…

¿El Jaque Mate? Nooo…

Si, si, ¡lo tengo!

¡Qué discazo! Resistiendo sobreviviendo, Póker de medianoche… ¡Caviar y champagne!

¡Caviar y champagne! Por eso creo que esa gente es la leyenda en el metal nacional. No digo que Iorio no lo sea. Él es referente, o ha creado un mito dentro de su persona, pero creo que han aportado mucho la gente que está a su alrededor, y ha sabido explotar su producto, y lo ha sabido explotar de una mala manera, porque… Hermano, seamos sinceros, esto que voy a decir no me importa… Iorio escuchaba Iron Maiden, escuchaba Metallica, ¡escuchaba Motörhead! Black SabbathIorio no vivía en el campo, no era un tipo gaucho, eso lo inventaron los tipos que están alrededor de él. Y ellos se encargaron de que crezca eso. Lo respeto mucho porque sigue manteniendo la cultura del folklore, y hace muchas cosas que gente no las hace, pero no nos comamos ese personaje…

No sé si la palabra es prócer, pero sí fue un impulsador. Todos hemos crecido con sus letras, con su música, elementos que nos han tocado y sentir una pasión increíble…

Es que mucho de lo que está reflejado en el heavy metal, o mucho de lo que es la persona heavy en Argentina, se trata del vago en la esquina, del tipo laburante, y son cosas que las tiene reflejadas Hermética, y que fueron encaminadas en Almafuerte, distorsionadas en el último tiempo, y que por ahí tuvo un poco Malón. Pero volvemos a lo mismo que hablábamos hoy, ¿qué pasó con bandas como Escabios? ¿qué pasó con bandas como Militia? ¿qué pasó con Vibrión?

¿Qué pasó con ese compilado de Thrash glorioso, que hoy en día lo re-venden a una cantidad exorbitante, no? ¿Qué hubiera pasado si las bandas que participan en ese compilado, hubieran tenido el mismo apoyo que tuvo Hermética?

Fueron bandas que lamentablemente las productoras las hicieron chicas para tener una sola grande, que es el que hoy reina… Pero tenés Punisher, tenés Thor, tenés Dr. Jekyll, todas bandas de los ’80 que hubieran sido enormes, pero lamentablemente el negocio no le dio la posibilidad por enfocarse sólo en una banda.

Volviendo a Antenor, y esto te lo digo como músico, uno termina de elaborar un tema, en su caso un disco, y ya está pensando en lo que sigue para la banda… ¿Qué es lo que sigue para Antenor?

Lo que te puedo decir es que cuando uno saca un disco, como nos pasó a nosotros en Sangrando en el Final, ya estábamos pensando en tener otro disco. Creo que es el crecimiento orgánico de una banda, una banda crece paso a paso. Yo siempre lo dije, acá en Argentina no existe el contrato millonario, eso nunca pasó acá. Eso le pasaba a Motley Crue, le pasaba a Guns N Roses, venía una productora, les daba un millón de dólares por adelanto, hacían lo que querían, grababan un disco y les daba 10 millones más. Eso acá nunca pasó, entonces históricamente en Argentina, siempre fue under, a pulmón. Crear un disco, hacer otro… Ha habido bandas, que afortunadamente han crecido como por ejemplo Jerikó, Imperio, Renacer, bandas que han sabido llevarla, pero lamentablemente no han llegado a un buen puerto por navegar en aguas turbias…Nosotros como banda, desde la primera vez que escuchamos Círculo del Infierno, recuerdo que lo enviaron de Buenos Aires, con una pre-mezcla, no era una mezcla definitiva, no podía creer que sonara de esa manera… Y era una pre-mezcla que no fue la final, porque después se volvió a mezclar… Éste disco desde el 2013 que se empezó a trabajar, y salió en el 2016… Fueron 2 años y medio…

Si no me equivoco, ustedes se fueron a vivir a Buenos Aires, estuvieron ensayando ahí, prepararon los temas, grabaron la pre-mezcla, o sea, fue todo un trabajo que pocas bandas lo llegan a hacer… Fueron muy cuidadosos en ese sentido…

Si, muy cuidadosos a la banda en sí, teníamos en la cabeza de cómo queríamos que suena, y aparte que trabajar con Alejandro, imagínate que es un tipo súper exigente… Me hizo probar muchas cosas a mí, y yo probé porque el tipo grabó a Lemmy, grabó a Max, grabó a gente así, yo soy un bebé de pecho para él, ¿me entendés? Yo no estuve viviendo en Buenos Aires, viajaba con frecuencia por temas laborales, acá tengo mi trabajo. Nicolás y Gustavo viajaron, estuvieron viviendo un tiempo en Buenos Aires para poder acoplarse al batero para hacer lo que fue la primera pre-producción del disco. En diciembre del 2013 se hizo una pre-producción donde viajó Alejandro y estuvo una semana en Neuquén. Cuando terminamos, nos dijo ‘Nos vemos en 7 meses, ensayen estos temas, apréndanselos de cabeza, tóquenlo bajo la ducha, tóquenlo durmiendo, sépanlo, ¡son ustedes!’. Afortunadamente, tuve la suerte de ir con frecuencia, entré al estudio, grabé y Ale me dijo ‘Loco, se nota que hiciste los deberes’. Las voces las metí en una semana y media, pero el disco llevó un tiempo de 2 años y medio, hasta tener un producto final en mano. Somos muy partidarios del formato físico. Como vos decís, mirás el disco, ves el arte, lees las letras, yo voy a un concierto y me gusta comprar el disco, llevármelo y tenerlo en casa, ¡porque soy un tipo coleccionista! Por eso parece que hablamos el mismo idioma vos y yo, y esto que voy a decir es muy importante: ¡hay que apoyarnos entre nosotros! Si vos tocás en una banda de la Patagonia, voy a ir a tu concierto, y te voy a comprar el disco, hermano. ¡Eso es lo que nos hace crecer a todos! Nuestro disco llevó mucho tiempo de grabación, y te puedo decir que fue una satisfacción enorme cuando vi que vinieron músicos de otros lados y me preguntaron si tenía nuestro disco para venderlo. Y fue muy decepcionante cuando yo toqué en mi lugar, y vi a músicos de mi lugar, estando en el mismo show, y no comprar ni un disco, ni siquiera felicitarnos… ¡Es muy decepcionante eso! Por eso vuelvo al principio de la charla: nadie es profeta en su tierra, pero me da mucho por las pelotas que tengo tipos que conozco hace 20 años a quienes vi en sus conciertos, pagué sus entradas, compré sus discos… Realmente apoyé, y cuando yo necesité un apoyo, me lo dieron la gente de Esquel, la gente de Bolsón, la gente de Bariloche, la gente de Mendoza, la gente de Santiago de Chile…

Y bueno, si vamos al caso, la base de ésta charla es sobre eso, yo te escribí porque quería conseguir el disco de Antenor, y coincidió de que venías a ésta fecha acá en Bariloche, y ahora estamos charlando acá…

Me pareció súper favorable la forma en que te moviste, yo soy un tipo muy observador, y soy muy crítico conmigo mismo y con los demás también, lamentablemente, pero eso me ha hecho fuerte, ¡y me ha hecho juntarme con buena gente! Tengo la suerte de conocerte y estar charlando hoy con vos, he tenido la suerte de estar hablando con Kanario, he tenido la suerte de compartir cervezas con Marcos Gianfrancesco… Conozco a los tipos de Serpentor, a la gente de A.N.I.M.A.L., conoci a Max Cavalera… He estado con un montón de personas, y he descubierto que toda esa gente que he conocido, como charlo hoy con vos, tienen esa humildad, y tienen esa idea de decir ‘loco, ¡el heavy metal es amistad!’. Y me ha pasado con gente que vive en mi misma ciudad, en mi mismo barrio, que no tienen esa humildad. Entonces yo pienso ‘¡qué lejos estás del heavy metal! Seguí comprándote las remeras, poniéndote todo lo que quieras, pero tu alma está del otro lado’.

Angel, ¡la verdad que un gustazo ésta charla que tuvimos! Nos sacamos las ganas de compartir e intercambiar palabras, ¡y probablemente sigamos haciéndolo! (Risas) Quisiera que compartas un mensaje final…

Siempre lo he dicho, no soy un buen consejero… Yo me crie a los palos, mi vida fue criada a los palos desde muy chico. No nací en cuna de oro, todo me costó sacrificio y esfuerzo. Laburo desde muy pibe, ¡y por eso mismo creo que nada es imposible en la vida! Nadie de mi familia me dio plata para viajar a Buenos Aires, todo lo que tengo me lo gané laburando. Todo lo poco que tengo, me lo gané trabajando, y soy partidario de eso, de que el trabajo, la humildad y la perseverancia te llevan a un buen puerto. Hay mucha gente que piensa que el oro está en Buenos Aires, pero no se dan cuenta que tenemos una mina de oro acá, ¡la tenés pegada a tus ojos y no la ves! Acá hay bandas enormes, no me considero un referente porque no lo soy, me considero un tipo que labura día a día, y está muy enfocado en Antenor. He tocado en bandas de Thrash Metal, de Black Metal, de Metal Sinfónico, he tocado en muchas bandas diferentes, hasta de Hard Rock y Heavy Metal, he amado a cada uno de los músicos con los que he tocado… Hoy me llevo bien, o no me llevo bien. Mantengo amistades o no las mantengo. Creo que el Heavy Metal en la Patagonia es muy grande. Es tan enorme que todavía no nos damos cuenta que lo tenemos al frente. Es como cuando tenés una montaña gigante, que solamente ves el principio, y de repente mirás para arriba y decís ‘Mierda, ¡Esto es grande en serio!’. Acá hay mucho Thrash Metal, lo apoyo 100% porque soy un músico Thrash Metal, pero también apoyo al Power Metal, hoy tocan los Blood Infected, unos amigos que conozco hace una pila de años, conozco gente que toca Speed/Black Metal que son unos increíbles músicos, referentes para mí porque son amigos y los respeto mucho. Te conozco a vos, conozco a tu batero con quien tuve unas conversaciones enormes con él, y la verdad que estoy muy agradecido, y si te puedo decir algo, es que animémonos, toquemos, ensayemos, dejemos un poco de lado muchas cosas. Acá nadie tiene la culpa de la Guerra de Malvinas, nadie tiene la culpa de que Perón haya sido nuestro presidente, nadie tiene la culpa de Menem, nadie tiene la culpa de Margaret Thatcher, de Obama ni nada de eso. El Heavy Metal no tiene ideología política, el Heavy Metal no tiene religión. El Heavy Metal es contestatario, hermano. No nos pongamos la bandera de que porque escucho Argento, no puedo escuchar Metal inglés, o no escuchemos Heavy Metal porque no es música creada acá. Te respeto, vos sos argentino, yo soy argentino, pero tratemos de dejar eso de lado, porque ahí estamos poniendo barreras entre nosotros, entre las personas. Yo no puedo discutir con vos porque a mí me guste Iron Maiden y vos estés a favor de la Guerra de Malvinas, o en contra de la Guerra de Malvinas. Sé que a muchas personas les duele lo que pasó, pero la música no tiene la culpa. Esto viene creado antes de la Guerra de Malvinas. Bruce Dickinson mismo ha dicho que está en contra de esa guerra, ¡entonces dejémonos de boludear! Yo estuve en un concierto donde le tiraron cosas porque salió a tocar The Trooper con la bandera inglesa, y me parece una falta de respeto para un tipo como Bruce Dickinson. Dejémonos de joder y pongámonos la bandera del Heavy Metal, unámonos, y por sobre todas las cosas, pongámonos la bandera del Metal Patagónico, ¡que acá es grande! ¡Gracias!

Por: Cheko Inyector

Fotografías: Extraídas del Facebook personal de Angel Genova

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